
Se supone que la soltería nos entrega un espacio de libertad. Es cortar las cadenas que amarran y te reintegran a una, por lo general, abandonada vida social.
Pero algo pasa que el nuevo aire se empieza a tornar denso cuando ves que tu nueva situación trae, por añadidura, ciertos requisitos y exigencias externas que hacen que la locura al estilo living la vida loca se vuelva incluso más tormentosa que la relación acabada.
El duelo, el mostrarte EMOcional, el no poder mirar nuevas opciones porque ha pasado poco tiempo, las críticas de lo que hiciste (o no) para llegar a las terribles consecuencias de la separación... todo, todo eso... te sumerge a un rito de la ex-relación que solo es determinada por otros cuando acaba.
Entonces ¿cuál es el sentido del reformular la vida y las decisiones? ¿No existe acaso la posibilidad de dejar una opción para tomar una nueva dirección y rumbo que pudieses considerar ahora mejor?
Pareciera que como grupo no solo nos neurotizamos afirmándonos a los ritos, sino también a las personas y las historias... sin importar que tan benéfico puede ser el cambio, lleva al caos y esto parece ser, para muchos, una terrible y angustiante inestabilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario